Aparatos tecnológicos y menores de edad, recomendaciones para la familia.

Aparatos tecnológicos y menores de edad, recomendaciones para la familia.

 

¿Tiene beneficios el uso de aparatos tecnológicos en niños?

A pesar de las ventajas que nos brinda la tecnología, esta tiene una serie de consecuencias en el desarrollo de los menores de edad.

Uso en niños menores de 3 años

El aparato psíquico está en desarrollo y depende de la interacción con personas adultas para poder significar estímulos. Los niños en esta edad necesitan explorar los estímulos de distinta forma. No es recomendable que niños utilicen celulares antes de los 18 meses. 

Niños de 3 a 5 años

En esta etapa se prioriza la interacción social y juegos no digitales, por ende no se recomienda que los niños accedan a celulares, tablets y notebook.

Los niños no deben visualizar contenido violento o inadecuado para ellos, además se deben priorizar las actividades sociales y no desplazarlas por tecnologías.

El uso de pantallas produce sedentarismo, sobrepeso, alteraciones vinculares y trastornos del sueño.

Niños preescolares y adolescentes (5-18)

En algunos casos puede ser administrado de buena manera y generar bastantes beneficios en los adolescentes (identidad, intercambio de opiniones, compartir experiencias, entre otros).
Se debe tener cuidado con el contenido que invite al consumo de sustancias o que estimule desordenes alimentarios. Además los adolescentes pueden tener conflictos en la red con material inapropiado (imágenes con contenido sexual, ciberbullying).

En cuanto a los niños preescolares se debe fijar el tiempo que utilizan las pantallas y promover la responsabilidad con los aparatos tecnológicos. Lo ideal es que se empleen para actividades del colegio, búsqueda de información, videos de aprendizaje y no destinar el uso para fines recreativos.

¿Qué ocurre en el cerebro de los menores de edad?

Los teléfonos celulares pueden generar cambios en la barrera hematoencefálica, metabolismo celular y en funciones neurotransmisoras, entre otros.

Posibles secuelas:

– Tumores
– Afecciones cognitivas 
– Hipersensibilidad electromagnética
– Alteraciones del sueño
– Genotoxicidad
– Alteraciones en sistema inmune y ADN


Por: Gabriela Sepúlveda
Psicóloga – Clínica del Alma


📖 (2017). Bebés, niños, adolescentes y pantallas: ¿qué hay de nuevo?. Archivos argentinos de pediatría115(4), 404-406.

📖 Ponce López, E., & Ponce Saldías, D., & Andresen Hernández, M. (2014). Efectos neurológicos por teléfonos celulares. Revisión bibliográfica y modelos matemáticos. Interciencia, 39 (12).


 

Dependencia de alcohol

Dependencia de alcohol

¿Qué es?

Es un modelo problemático de consumo de alcohol que provoca malestar clínicamente significativo y se manifiesta al menos por dos de los hechos siguientes en un plazo de 12 meses:

  • Se consume alcohol con frecuencia en cantidades superiores o durante un tiempo superior al previsto.
  • Existe un deseo persistente o esfuerzos fallidos por dejar de beber o controlar el consumo.
  • Se invierte mucho tiempo en actividades para obtener alcohol, consumirlo o recuperarse del efecto. 
  • Consumo recurrente de alcohol que lleva al incumplimiento de los deberes (casa, trabajo, colegio). 
  • Consumo continuado de alcohol a pesar de tener problemas sociales o interpersonales. 
  • El consumo de alcohol provoca abandono o reducción de actividades sociales, profesionales o de ocio.
  • Consumo recurrente en situaciones que pueden ser riesgosas (manejar autos, exponerse a peligros).
  • Se continúa con el consumo a pesar de saber que se sufre un problema físico o psicológico persistente.
  • Existe tolerancia (necesidad de consumir cantidades cada vez mayores para conseguir el efecto deseado).
  • Existe abstinencia por cese de consumo ( hiperactividad del sistema nervioso autónomo, temblor de manos, insomnio, náuseas o vómitos, alucinaciones o ilusiones transitorias, agitación psicomotora, ansiedad).

 


Por: Gabriela Sepúlveda
Psicóloga – Clínica del Alma


American Psychiatric Association., Kupfer, D. J., Regier, D. A., Arango López, C., Ayuso-Mateos, J. L., Vieta Pascual, E., & Bagney Lifante, A. (2014). DSM-5: Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales (5a ed.). Madrid [etc.]: Editorial Médica Panamericana.